dilluns, 13 d’octubre de 2008

En Fortis celebran la crisis


A finales de septiembre Bélgica, Holanda y Luxemburgo tuvieron que inyectar 11.200 millones de euros para nacionalizar parcialmente Fortis y evitar su quiebra.
Cuando una empresa como Fortis está a punto de quebrar, quiere decir que sus directivos son responsables, por su mala gestión e incluso, por su irresponsabilidad. Pero si sólo se inyecta dinero, pero no se depuran a los responsables, se convierte en un mal ejemplo. Podemos hacerlo tan mal como podamos que siempre nos vendrán a ayudar y nosotros no sufriremos las consecuencias. Esto es lo que debieron pensar los directivos de Fortis.
Y claro, eso hay que celebrar-lo. Fortis invitó a 50 personas en una comida en el restaurante Luís XIV de Mónaco, el más lujoso hotel del principado y se gastaron unos 150.000 euros, es decir, un menú de 3.000 euros por invitado. No sé si después aprovecharon para ir a jugar al casino, ya que no hay nada mejor que jugar con el dinero de los demás y si se acaban que te den más. Esto pasaba mientras los pequeños accionistas habían perdido prácticamente todo el dinero invertido. Quizás es cierto que todos sufriremos la crisis, pero no hay duda de que siempre es mejor que coja con el estómago lleno.