dimecres, 15 d’octubre de 2008

Es la hora de educar a mi hijo

Después de 16 años de docencia, ahora es la hora de pesar, no en un alumno, sino en el propio hijo. Siempre he reflexionado sobre la educación, sobre su calidad y cómo se puede mejorar el sistema. Pero ahora toca pensar la planificación de la educación del propio hijo y eso da un plus de motivación a la hora de plantearse las cosas y el hecho de actuar como padre y no como profesor, sin olvidar mi experiencia profesional. En estos últimos años me he dado cuenta de que gran parte de las problemáticas que tienen los alumnos están directamente relacionados con el tipo de padres que tienen. Ahora tengo la oportunidad de no cometer los mismos errores que ellos y con los que siempre he sido muy crítico.
Creo que, actualmente, el sistema educativo no cumple con los estándares de calidad exigibles en una sociedad avanzada como la nuestra. Y por lo tanto, se necesita una implicación más decidida de los padres para una buena educación de los hijos.
Nosotros, después de hablar con tranquilidad y pensando que en el próximo curso ya comenzará su escolarización hemos decidido algunas cuestiones:
  • Le hemos dado mucha importancia al aprendizaje de lenguas. Hemos escogido como idioma materno el Catalan, mientras que su familia materna le hablará en Castellano, para facilitar el dominio de las dos lenguas. Ha comenzado un curso de inglés presencial para niños de 2 años y que yo le he de acompañar. La verdad es que me ha sorprendido muy agradablemente el sistema utilizado, ya que es una inmersión como la que haríamos nosotros para enseñar la lengua materna.
  • El próximo año lo apuntaremos, si hay plaza, en la escuela pública que tenemos al lado de casa. Tenemos la suerte que la escuela es nueva y tiene un entorno social que no está degradado. Esta decisión nos facilita enormemente la organización horaria familiar, ya que está justo delante de casa. También consideramos positivo que sus compañeros de clase sean sus vecinos, ya que ayuda a la integración en el barrio y que se relacione con su entorno inmediato.
  • Supervisar su educación sin cometer el error de interferir con la programación y planificación del centro, ya que tengo que asumir el papel de padre y no el de profesor. Intentaremos estimular su curiosidad para que adquiera hábitos de estudio y se interese por las cosas.
  • Le programaremos salidas lúdico culturales para que coja una base cultural que le permita abrir la mente a un entorno más amplio.
  • Yo le Introduciré en las TIC. De hecho ya utiliza el ordenador para ver dibujos animados a través de Youtube y curiosamente el ya relaciona los dibujos con el ordenador y no con el televisor.
  • Dedicarle tiempo, en lugar de llenarlo de objetos materiales. Ellos necesitan tiempo y no regalos.

Este es un plan de intenciones y es obvio que deberá ir adaptándose a las respuestas del niño. La primera impresión es que responde correctamente a las tres lenguas y eso es una buena señal. Sentimos el peso de la responsabilidad de educarlo y a la vez es un proyecto estimulante y emocionante.